La película contó con la participación de la comunidad de LA
BARRA, un pueblo de la costa pacífica colombiana al norte del Valle
del Cauca habitado por una ancestral comunidad afro descendiente,
quienes prestaron servicios de alojamiento, alimentación y transporte,
además de aportar dentro del equipo técnico cerca de 10 jóvenes del
sector, como técnicos, asistentes y utileros quienes meses antes
hicieron parte del taller de video MINUTOS CERCA AL MARpremio del
ministerio de cultura dentro de las becas del PLAN NACIONAL AUDIOVISUAL del Ministerio de Cultura de Colombia.
Ese
lugar mágico en donde se desarrolla EL VUELCO DEL CANGREJO, es un
caserío ubicado al occidente colombiano, a 1 hora 30 en lancha desde el
Puerto de Buenaventura. Hace muchos años, decenas de esclavos africanos
fueron liberados en estas tierras, sus habitantes son descendientes
directos de éstos aunque en su raza pueden verse vestigios de mestizaje
con las razas indígena y criolla que también habitan en Colombia.
Rodeado
por todos los costados por la gran selva pacífica, actualmente este
paraíso en peligro de extinción, al cual su acceso es casi imposible por
tierra, cuenta con una población de aproximadamente 500 habitantes
repartidos en sesenta casas. La mitad de ellos son niños menores de 12
años y todos en el pueblo son familia. Con la llegada de la
electricidad, los habitantes han cambiado las fiestas en la playa por
las reuniones al frente del televisor. Hoy en día todo el mundo prefiere
quedarse en casa con sus nuevos aparatos en vez de ir a la arena. Lo
cierto es que ninguno de ellos ha visto su imagen, su historia y sus más
fuertes temores en el cine. EL VUELCO DEL CANGREJO será su primera vez.